ARGUMENTO
Lucas trabaja en el parvulario de un pueblecito danés. Los niños le adoran y el disfruta con ellos. Divorciado recientemente, añora a su hijo adolescente Marcus, al que ve poco. Perfectamente integrado en la comunidad local, ha iniciado una nueva relación y forma parte de un grupo de cazadores que comparten alegre camaradería.
Tal equilibrio va a sufrir un vuelco cuando la pequeña Klara, hija de su mejor amigo, hace creer a la directora del parvulario que ha sufrido abusos sexuales. Lo que empieza como una piedrecita se convierte en inmensa bola de nieve que podría arrollar su complicada existencia.
CRÍTICA
Thomas Vintenberg (1969) es un director de cine danés, que junto a Lars Von Trier, fundó el movimiento “Dogma 95”, que estableció estrictas reglas para simplificar la producción de películas. Esta propuesta tan radical y agresiva produjo 12 películas antes de desaparecer.
Nacido en Copenhage (Dinamarca), en 1993 se graduó en la Escuela Nacional de cine de Dinamarca con “Last round”, que ganó el jurado y los premios de los productores en el Festival de Escuela de cine de Munich y el 1º premio en Tel Aviv (Israel). Ese año hizo su primera serie de T.V y su cortometraje de ficción “El niño que caminó hacia atrás”. (premiado en varios Festivales). En 1995 fundo el movimiento “Dogma 95” junto a Lars Von Trier, Christian Levring y Seren Krag-Jacobsen y año después debutó en el cine con “Los héroes más grandes” (1996) road-movie de enorme éxito.
En 1998 dirigió “Celebración” (1998), durísimo drama familiar y primera de “Dogma 95” que tuvo enorme éxito y premios como Jurado en Cannes 98.
A continuación rodó “Es todo sobre el amor” (2003) ciencia-ficción apocalíptica rodada en inglés y con reparto americano y “Querida Wendy” (2005), una extraña coproducción rodada en USA, que no tuvieron éxito así como un intento de recuperar sus raíces, “Un hombre vuelve a casa” (2007). Pero con “Submarino” (2010) y “La caza” (2012) ha recuperado su prestigio.
“La caza” está muy bien dirigida, con gran personalidad visual, un guión de hierro, una fotografía realista, una inquietante música y una excelente dirección de actores, sobretodo Madds Mikkelsen. Influida por “La calumnia” (1961) de William Wyler y “La jauría humana” (1966) de Arthur Penn, entre otras, critica la hipocresía de la sociedad actual, que dice proteger a los niños de los pederastas pero está obsesionada por el sexo e inculpa a inocentes basándose solo en rumores. En este sentido hay algunas escenas inquietantes, a veces violentas, que muestra la condena moral que sufre el protagonista, un buen hombre que no hizo nada. Es una película muy dura pero muy valiosa y la recomiendo para los amantes del buen cine.
