«El rebelde orgulloso» (1958) de Michael Curtiz (USA)

FICHA TÉCNICA

Producida por Samuel Goldwyn Jr, producción de Formosa, guión de Lillie Hayward & Joseph Petracca (basado en la historia de James Edward Grant «Viaje de Lonette Moore»), fotografía de Ted D. McCord, musica de Jerome Moross, montaje de Aaron Stell, dirección artística de McClure Capps, decoración del set de Victor A. Gangelin (como Victor Gangelin)

FICHA ARTÍSTICA

Intérpretes: Alan Ladd, Olivia de Havilland, Dean Jagger, David Ladd, Cecil Kellaway, Harry Dean Stanton (como Dean Stanton), James Westerfield, Henry Tull, Tom Pittman, Eli Mintz, John Carradine, perro King

Género: Western. Duración: 1 hora 43 minutos. Nominado a 2 Globos de Oro (mejor actor de reparto, nueva promesa masculina)

ARGUMENTO

John Chandler, veterano confederado de la Guerra Civil, intenta que su pequeño hijo recupere el habla. El chico quedó mudo desde el trauma que le produjo ser testigo de la destrucción del hogar y la muerte de su madre a manos de los soldados del Norte. Para curar al chico viaja hasta Illinois en busca de un medico y recala en un pequeño pueblo de Aberdeen , en donde un doctor le da esperanzas. Sin embargo, se enfrenta al ambicioso y cruel ranchero Harry Burleigh  y sus dos hijos, que le acusan de un falso delito. Sera ayudado por Linette, una ranchera que vive sola y es hostigada por Burleigh, que desea sus tierras para expandir su ganado.

CRITICA

Michael Curtiz (1886-1962) es un director de cine estadounidense de origen húngaro nacido en Budapest (entonces Impero austrohungaro, ahora Hungria) y muerto en Hollwyood, California. Procedente de una familia judia, su verdadero nombre era Mano Kertész Kaminer. Estudió en la Academia Mazorsky y la Real Academia de teatro y arte de su ciudad natal, antes de iniciar su carrera como actor y director teatral, primero en el teatro nacional de Hungría. Después trabajó como asistente en Copenhague (Dinamarca) hasta que debutó como director de cine en su país con el drama mudo «Hap es holnap» (1912), con el pseudónimo de Kertsey Milahy. Al estallar la 1º Guerra Mundial sirvió brevemente en el ejército austrohúngaro como artillero pero volvió a hacer cine en 1915 y se casó con su primera esposa (a lo largo de su vida tuvo tres esposas y un hijo durante la guerra). Siguió rodando hasta el final de la guerra, cuando su lugar de residencia se convirtió en 1919 en la efímera Republica soviética hungara (bajo la influencia de la U.R.S.S) . Huyó entonces a Viena (Austria) dejando inacabada «Lilliom». Allí rodó varias superproducciones para la productora Pascha Films. Una de ellas «La luna esclava» (La luna de Israel) (1924) tuvo tanto éxito que el legendario productor de la Warner Bros Jack Warner le ofreció un sustancioso contrato. Curtiz se trasladó a USA donde se convirito en uno de los mas mejores y mas famosos directores de Hollwyood. En su amplisima filmografía (de mas de 167 titulos), destacan peliculas de aventuras («El Capitan Blood», «La carga de la brigada ligera» «El lobo de mar»)), cine negro («Angeles con caras sucias»), western («Dodge City. Ciudad sin ley», «Oro amor y sangre», «Los comancheros»), belicas («Pasaje para Marsella»), dramas («Casablanca», «Alma en suplicio», «El trompetista»), peplums («Sinuhé el egipcio»), musicales («Navidades blancas»), historicas («La vida privada de Elisabeth y Essex»). No llegó a terminar su ultima pelicula «Los comancheros» (1961), pues tuvo que ingresar tras sufrir un cancer fulminante, a causa de ello el protagonista (John Wayne) llegó a dirigir las ultimas escenas, negándose a que su nombre apareciera en los titulos de crédito. Durante su carrera ganó el Oscar por «Casablanca» (1942) y el cortometraje «Sons of Liberty» (1939) y nominado por «El Capitan Blood» (1935), «Angeles con caras sucias» (1939) y el musical «Yanqui Dandy» (1942). De Curtiz he visto muchas peliculas y me parece un gran director. «El rebelde orgulloso» (1958) es un esplendido western, muy bien dirigido, con un magnífico guion, preciosa fotografia, maravillosa banda sonora, un cuidado montaje y unas magníficas interpretaciones, sobretodo de Alan Ladd y Olivia de Havilland. El film tiene muy buen ritmo, se ve muy bien y tiene reflexiones muy interesantes sobre la paternidad, los traumas de guerra, la familia, el amor, la violencia, la ambicion desmedida, la intolerancia, etc…..Muy recomendable.