- FICHA TÉCNICA

- Producida de Tamar Sel & Yaron Zibelman & Vanessa Coifman & David Faigenblum & Emanuel Michael & Mandy Tagger Brockey, producción ejecutiva de Adi Ezroni & Ted Hartley & Cassandra Kulukindis & Peter Pastorelli & , co-producicón de Annabelle Quezada & guión de Yaron Zilberman & Seth Grossman,fotografía de Frederick Elmes, musica de Angelo Badalamenti, montaje de Yuval Shar, casting de Cassandra Kukulundis, diseño de produccion de John Casarda,
- Intérpretes: Christopher Walken, Philip Seymour Hoffman, Catherine Keener, Mark Ivanir, Imogen Poots, Madhur Jaffrey, Liraz Charhi, Wallace Shawn, Pamela Quinn, Cristian Puig
- Género: Drama.Duración: 1 hora 45 minutos
Argumento
Los integrantes de un cuarteto de cuerda se preparan para celebrar su 25 aniversario con una nueva temporada de conciertos. Pero al mayor del grupo, Peter, viudo desde hace un año, le han diagnosticado la enfermedad de Parkinson, todavía en sus inicios, pero que inevitablemente le llevará a la retirada. Lo que provoca no solo dudas sobre el futuro y la continuidad del grupo, sino replanteamientos en el modo en que están llevando su vida. Robert y Guliette están casados, pero el arrastra cierto complejo por ser segundo violín frente al cerebral y solitario Daniel, por el que se siente atraída Alexandra, la joven hija de Robert.
Crítica
Yaron Zibelman (1970) es un director de documentales estadounidense, que debutá como director de largometrajes. El resultado es una notable película.
La dirección de Zibelman es elegante, con un inteligente guión con una excelente fotografía, sobrio montaje, una maravillosa banda sonora (formada por temas de Beethoven, etc..) y una excelentes interpretaciones, nada extraño con los grandes actores del reparto. El film es un homenaje a la musica y se ve como les afecta a los músicos en su vida personal. Hay interesantes reflexiones sobre el dolor, al amistad, el matrimonio, etc.. y unas cuantas escenas de gran intensidad. En suma, una pequeña joya recomendada a público sensible y amante de la música.
La dirección de Zibelman es elegante, con un inteligente guión con una excelente fotografía, sobrio montaje, una maravillosa banda sonora (formada por temas de Beethoven, etc..) y una excelentes interpretaciones, nada extraño con los grandes actores del reparto. El film es un homenaje a la musica y se ve como les afecta a los músicos en su vida personal. Hay interesantes reflexiones sobre el dolor, al amistad, el matrimonio, etc.. y unas cuantas escenas de gran intensidad. En suma, una pequeña joya recomendada a público sensible y amante de la música.








