«Muerte en Venecia» (1971) producida y dirigida por Luchino Visconti. (ITALIA-FRANCIA)

FICHA TÉCNICA

Producción ejecutiva de Mario Gallo, produccion asociada ejecutiva de Robert Gordon Edwards, producción de Alfa Cinematografic & Warner Bros, guión de Luchino Visconti & Nicola Badalucco (basado en la novela de Thomas Mann), fotografia de Pascualino de Santis, musica de Gustav Mahler, montaje de Ruggiero Mastroiani, direccion artística de Ferdinando Scarfiotti, vestuario de Piero Tosi

FICHA ARTÍSTICA

Intérpretes: Dirk Bogarde, Romolo Valli, Mark Burks, Nora Ricci, Marisa Berenson, Carole André, Bjorn Andresen, Silvana Mangano, Leslie French, Franco Fabrizzi, Antonio Appicella

Género: Drama de época. Duración: 2 horas 4 minutos. 4 BAFTA (Banda sonora, dirección artística, fotografia, vestuario), David de Donatello a mejor director

ARGUMENTO

Principios del siglo XX. El alemán Gustan Von Aschenbach llega a Venecia delicado de salud. Musico genial, la hermosura de Tadsio, un joven polaco que pasa allí los dias con su familia, le subyuga. Y le sirve de inspiración para su propio arte, ademas de despertador de recuerdos sepultados del pasado, como la muerte de su pequeña hija.

CRITICA

Luchino Visconti, Conde de Lonate Pozzolo fue un arístocrata, director de opera y de cine italiano nacido en Milán en 1906 y muerto en Roma en 1976. Ha sido uno de los cineastas contemporaneos mas reconocidos internacionalmente. Nacido en el seno de una familia de la mas antigua aristocracia lombarda, desde muy joven se vinculó al teatro de la Scala de Milán (la opera fue una de sus pasiones), medio en que su abuelo y su tio tuvieron una estrecha relación. En 1935 se trasladó a París donde gracias a Coco Chanel se vinculan y colabora con el cineasta Jean Renoir, siendo su asistente de dirección en «Los bajos fondos» (1936) y asistente y diseñador de vestuario en «Una partida en el campo» (1937). Su obra como director comienza unida a los principios del movimiento neorrealista, con el drama pasional «Obsesión» (1943) Los años posteriores estuvieron unidos al movimiento antifascista y la resistencia italiano, realizando su segundo film «La tierra tiembla» (1948), sobre las duras condiciones de los pescadores en el norte de Italia, fue un fracaso económico, pero ubico a Visconti en la cima de la escena política y social de la epoca. Tras rodar el melodrama sobre el mundo del cine «Bellisima» (1951), con Anna Magnani trató el tema del resurgimiento italiano y la unida italina con el melodrama romántico decimonónico «Senso» (1954). Tras realizar «Noches blancas» (1957), una libre adaptación de Dostoyevski, retorno al tema de la critica social con «Rocco y sus hermanos» (1960) sobre la vida de una familia campesina que se traslada a Milán y la dura realidad a que se enfrentan. Su siguiente realización «El Gatopardo» (1963) de novela de Giusseppe de Lampedusa, reflejo la decadencia de la aristocracia en 1860 y el ascenso de la burguesia. Tras «Sandra» (1965) con Claudia Cardinale, libre adaptación de «Electra» de Sofocles  y «El extranjero» (1967), fiel adaptación de la novela de Albert Camus, realizó «La caida de los dioses» (1969), durisima metafora sobre la llega de los nazis al poder y la corrupción moral de una familia burguesa alemana. Luego realizó «Muerte en Venecia» (1971), adaptación de la novela de Thomas Mann, el biopic «Ludwig» (1972), sobre el Rey Luis de Baviera (1845-86), «Confidencias» (1974), un retrato crepuscular de los viejos intectuales y su no adaptación a los nuevos tiempos. Estando muy enfermo, logró rodar el drama «El inocente» (1976) segun novela de Gabrielle D’Annunzio. Entre sus actores habituales estuvieron los actores  Claudia Cardinale, Alain Delon, Burt Lancaster, Silvana Mangano, Allida Valli, Helmut Berger, Paolo Stoppa, el musico Nino Rota, la guionista Suso Cecchi D’Amico. Visconti fue uno de los grandes directores del siglo XX, con gran sensiblidad,refinado, muy critico con su clase social, contradictorio (aristocrata, comunista, homosexual), que además de su obra cinematografia dirigio mucha operas y obras teatrales en prosa. Recibio en su vida numorosos premios. Es uno de mis directores favoritos italianos, siempre personalísimo. «Muerte en Venecia» es una de sus grandes obras. La direccion es soberbia, el guión cuidadísimo, la fotografia excelente, la musica (de temas de compositor Gustav Mahler) extraordinaria, el montaje cuidadísimo, la direccion artistica y vestuario de primera categoria. El film tiene un ritmo sereno, se ve muy bien, está narrado con gran sensibilidad y cuenta con reflexiones interesantísimas sobre la belleza, la corrupción, la muerte, la creación artística, el deseo, la muerte, etc…….Para amantes del gran cine.