FICHA TÉCNICA
Producida por Henry Blanke & Hal B. Wallis, producción ejecutiva de Hal B. Wallis, producción asociada de Henry Blanke producción de Warner Bros & First National Picture, guión de Lenore Coffee (basada en la novela de Polan Banks), fotografía de Tony Gaudio (B/N), musica de Max Steiner, montaje de Ralph Dawson, dirección artística de Carl Jules Weyl, vestuario de Oró-Kelly
FICHA ARTÍSTICA
Intérpretes: Bette Davis, George Brent, Mary Astor, Lucile Watson, Hattie McDaniel, Grant Mitchell, Jerome Cowan, Charles Trowbridge, Thurston Salón, Russell Hicks, J. Farrell McDonald
Género: Melodrama. Duración: 1 hora 43 minutos. Oscar a la mejor actriz secundaria (Mary Astor)
Argumento
La tempestuosa y ambiciosa concertista de piano Sandra Kovac comparte un vínculo con la práctica y realista Maggie Van Allen y su hijo pequeño, Pete. Los elegantes amigos de Nueva York de Sandra no alcanzar a imaginar cuánto en común pueden llegar a tener estas dos mujeres. Lo que aún no saben es que Pete es hijo de Sandra y de un heroico aviador, a quien las dos mujeres aman.
Crítica
Edmund Goulding (1891-1959), fué un actor, guionista, letrista de canciones y novelista británico. Desde 1921 se afincó en Los EE. UU, y en su actividad como director de cine obtuvo el máximo reconocimiento. En sus inicios en Inglaterra trabajo en medios teatrales de Londres como actor y letrista. Se enroló en el ejército británico durante la 1º Guerra Mundial (1914-18)
donde fué herido. En America desarrollo principalmente su carrera cinematográfica. Debutó como director con «Anna Karenina» (1927) y hasta 1958 firmo 29 peliculas, entre las cuales destacar como las mejores «Grand Hotel» (1932), «Amarga victoria» (1939), «La solterona» (1939), «El filo de la navaja» (1946), «El callejón de las almas perdidas» (1947).
«La gran mentira» (1941) es un atractivo melodrama, en la mejor tradición de Hollywood. La dirección de Goulding es muy buena, el guión es magnífico, la fotografía y la música esplendidas y los actores están sensacionales, especialmente el duelo entre Davis y Astor. Es suma, una delicia.
